
La concejala popular Carmen Pérez de la Mata formuló estas acusaciones durante la reunión que su grupo municipal mantuvo con los diputados del PP por el Occidente.
La edil afirmó que «es la tercera vez» que el Ayuntamiento «ejerce de mediador» con empresas del concejo «para las contrataciones de su plantilla». Unas gestiones que considera «ilegales y antiéticas».
Para Pérez de la Mata, el alcalde «vende un trato de favor y canjea puestos de trabajo por votos como premio de fidelidad a su partido». Se trata de unas «prácticas habituales del alcalde, que impulsa constantemente los cambios de favores», añadió.
La concejala del PP aprovechó para criticar que el alcalde Francisco González haya liberado esta legislatura a cinco miembros del equipo de gobierno. «Argumentó su decisión en que los liberaba para trabajar por el Ayuntamiento. Es algo totalmente falso, ya que lo hace para trabajar en favor de empresas privadas», afirmó.
A esta situación se suma, apunta la edil popular de Cudillero, el hecho de que la empresa Pescados Paco se ubique en el polígono de Valdredo. Cabe recordar que el Partido Popular de Asturias ha denunciado la ejecución de este área empresarial al estimar que el proceso de modificación de los usos del suelo ha sido «ilegal». «Es un polígono alegal, ya que el terreno aún está por definir», explicó Pérez de la Mata.
Licencia «ilegal»
Por ello, los populares afirman que la mediación del Ayuntamiento para las contrataciones de esta empresa «es el trueque por permitir las irregularidades urbanísticas en este polígono». El diputado Emilio Pérez Cueva explicó que «es difícil entender que sin que se haya aprobado la calificación del suelo, que cuenta con protección ambiental y que la construcción del área se llevó a cabo sin estudios ambientales y sin plan parcial, se conceda una licencia ilegal para esta industria».
Pérez Cueva afirmó que la nave de Pescados Paco «incumple la altura máxima permitida en el concejo, que es de siete metros, pero la fábrica tiene doce».
El diputado afirma que «esta mediación demuestra que el Ayuntamiento de Cudillero está en rebeldía urbanística con el Principado».
Por su parte, Alfonso Román, acusó al alcalde de «utilizar los sentimientos de los vecinos y sus problemas de falta de empleo para hacerlos pasar por el aro: o me votas, o no hay trabajo», afirma.
Añadió que «la utilización de una institución como el Ayuntamiento y los cargos públicos para gestionar puestos de trabajo en empresas privadas es un disparate».
Un caso similar ocurrió en Navia hace cinco años. En aquella ocasión, el equipo de gobierno presidido entonces por el popular Manuel Bedia también publicó un bando en el que informaba que los interesados en trabajar en un supermercado construido en aquella época en el concejo podían presentar sus datos en el despacho de los concejales. En aquella ocasión, fue el PSOE naviego el que denunció el caso.





