
-En su discurso de presentación reclamó que el nuevo Estatuto no se olvide de las administraciones locales. ¿Considera posible que el Gobierno asuma esa petición?
-Tiene que ser así. Hay una necesidad de que los ayuntamientos participen en la redacción del Estatuto y, sobre todo, en aquello que les afecta. Así ha sido recogido en los estatutos de otras comunidades.
-Hasta ahora, el Ejecutivo les ha remitido a la Ley de Bases de Régimen Local que está pendiente de aprobar y desarrollar.
-Entendemos que debe haber una parte en el Estatuto y su posterior desarrollo en la Ley. Cada cosa tiene su alcance. Es el nuevo marco legislativo para los ayuntamientos donde deben definirse las competencias que corresponden a cada administración y garantizar la suficiencia financiera.
-¿Sería un paso atrás que no se entendiera esta posición por parte de la comunidad autónoma?
-No tengo ninguna duda de que los ayuntamientos ya están siendo escuchados.
-Dice que han sido escuchados, pero cualquiera diría que siguen hablando de los mismos problemas año tras año.
-Nuestra evolución ha ido encajando, quizás de forma lenta, dentro del estado de las autonomías, pero no en contradicción.
-Una de esas cuestiones pendiente son las subvenciones incondicionadas. ¿Piensa que el Principado variará su política de cooperación económica?
-Puede haber nuevos planteamientos que permitan a los ayuntamientos tener mayor capacidad de ingresos. Buscamos nuevas fórmulas de cooperación que estén reguladas por ley, para que los municipios puedan gestionar sus propios recursos en función de las competencias asumidas.
-¿Cuando dejarán de asumir las competencias impropias?
-Esperemos que en poco tiempo. Los ayuntamientos no pueden sostener la carga de gestión que supone dispensar ese tipo de atribuciones. Hemos ejercido más competencias de las que recoge la ley de bases.
-¿Confía en que los ayuntamientos puedan llegar a equipararse administrativamente a las comunidades ante el Estado?
-Creo que deben modificarse las condiciones actuales de los ayuntamientos respecto al Estado.
Compromiso
-Areces insistió en que la voz de los ayuntamientos seguirá siendo escuchada, pero lo cierto es que la opinión municipal no parece que sea vinculante.
-En algunos aspectos sí es vinculante. Areces, en todo momento, ha hecho gala de impulsar medidas para mejorar la condición de los ayuntamientos. Por poner un ejemplo, la aprobación de los planes urbanísticos se ha dado a los consistorios de más de 40.000 habitantes y los planes parciales del planeamiento se han dado a los municipios y eso no ha ocurrido en otra comunidad. Eso demuestra su espíritu municipalista. Quién fue alcalde no ha podido olvidarse de dónde están los ayuntamientos.
-No obstante, el presidente mantiene su negativa a retirar las ayudas condicionadas.
-Tendremos que convencernos todos. Y si es así su posición, que no creo que sea intransigente, intentaremos acercar posturas sobre parte del dinero que reciben los ayuntamientos. Hay confianza en que la autonomía municipal sea segura y así lo piensa el presidente asturiano.
-Hugo Morán, su antecesor, se mostró siempre muy reivindicativo como presidente de la FACC. ¿Va a mantener usted esa línea crítica con el Gobierno?
-Yo formaba parte de la comisión ejecutiva de Morán y coincido con los planteamientos que él hizo, pero no creo que haya confrontado. Otra cosa es hacer valer las posiciones de los ayuntamientos, lo que sirvió para obtener importantes avances.
-Usted contará con el respaldo del Ayuntamiento de Oviedo.
-Todos los ayuntamientos deben participar en la FACC. Aquí las soluciones que se buscan son para todos. Es digno de valorar que todos los ayuntamientos formen parte de esta federación.





