
Los primeros 45 minutos fueron igualados en el juego, aunque con más ocasiones para los locales, la primera en el minuto 2, de las botas de Nacho Paramio.
En el minuto 29 se produjo un clarísimo penalti por derribo a Bartolomé que el colegiado no señaló. Y el Candás despidió este periodo con un remate a puerta de gol de Girol que Marcos detuvo con una parada excepcional. Con el Candás con 10, el partido se tornó en un monólogo en ataque cearista. Las ocasiones se sucedían y ya contra nueve la superioridad local fue excesivamente evidente. El Candás pudo incrementar su cuenta, pero las individualidades y el egoísmo de los jugadores lo impidió. 4 1





