
-¿Hay que sospechar algo de su equipo?
-No sé. Tampoco voy a hablar de esto después de cada crono.Si hubiese hecho cuarto a 3 ó 4 milésimas de todos, pues no pasa nada, pero no recuerdo ninguna carrera que haya estado a seis décimas. Ha sido un poco raro porque he ido todo el fin de semana rápido. Tengo curiosidad por ver dónde he perdido ese tiempo, porque no había pasado en las 100 vueltas que he dado este fin de semana. Pero igual todo lo que hablamos, mañana -por hoy- se queda en una anécdota y estamos a dos puntos del Mundial.
-Pero, ¿sospecha algo en concreto?
-Nada. Igual tenemos más gasolina de lo esperado. Para eso tiene que volver el coche del parque cerrado. Puede pasar cualquier cosa. No tengo ni idea
-¿Con qué ánimo afronta la carrera?
-Con ninguno. Ánimo muy poquito. Estoy cuarto y tengo que recuperar una barbaridad de puntos. La última esperanza es que llueva, que sea una carrera muy difícil, que los demás tengan problemas y pueda acabarla. Eso es lo único que te hace salir a la carrera con un poco de ilusión.
-¿Cómo es el ambiente a su alrededor?
-Algunos han dejado de hablar, otros han tomado una dirección y se dedican luego a comentar en los periódicos de lo que les interesa.
-¿Le ha decepcionado McLaren?
-Me esperaba mucho más. Desde fuera el equipo tenía otra imagen, serio, pero muy profesional. Y en mi primer año aquí, después de ganar dos campeonatos, he mejorado el coche todo lo que he podido. El año pasado estaban luchando por entrar en la crono 3 y este año van a ganar el campeonato del mundo. La verdad es que el trato no ha sido del todo bueno.
-¿Es el trato que merecía un bicampeón del mundo?
-No un bicampeón, una persona normal.
-¿El sueño que decía era su llegada a McLaren-Mercedes se ha convertido en pesadilla?
-No, sigo estando en un equipo que tiene un coche para ganar. He ganado cuatro carreras, no hay que olvidarlo. He tenido la suerte de tener un coche competitivo y de luchar por el Mundial hasta los últimos momentos. No ha ido todo lo bien que hubiera querido, pero no ha sido una pesadilla ni mucho menos.
-¿Tiene ganas de seguir?
-Sólo sé que tengo contrato aquí y el año próximo ya se verá.
-¿Le queda alguna esperanza de lucha por el título?
-Pues muy pocas, muy pocas.
-Imaginemos que gana aquí y en Brasil se encuentra con otro problema extraño, como el de la clasificación.
-No lo sé. Llevamos diciéndolo mucho tiempo. El equipo se alegra de diferente manera con las victorias de uno y otro. Sólo hay que oír las declaraciones mismas de tu jefe, que siente un cariño paternal hacia uno de tus compañeros; por tanto, nunca puedes confiar demasiado en lo que vaya a hacer esta persona.
Pilotos felices
-Ron Dennis dijo que le molestaban mucho sus silencios. ¿Vale más callar que decir según qué cosas?
-Bueno, vale más callar que mentir como Ron Dennis. Eso está claro. Y eso son cosas que él tenía que hacer más y creo que a su equipo le iría mucho mejor, porque muchas de las cosas y escándalos que le han pasado este año a McLaren fuera de los circuitos han sido provocadas por él. Cada uno tiene su filosofía, él tiene la suya y todos la entendemos. He hablado mucho con Coulthard, Montoya y Kimi Raikkonen. Todos se han ido del equipo y han encontrado mucha felicidad. Por algo será.
-Si siguiera en McLaren el año que viene, ¿considera que hay algún punto de solución para mejorar la situación con el equipo?
-Esto tiene que empezar partiendo de ellos. Yo tengo toda la predisposición a hacerlo lo mejor posible, a ayudar al equipo, a tener un buen coche e intentar ganar las carreras. Pero ellos filtran cosas a la prensa inglesa y alemana para ir en mi contra.
-¿Cuántas cosas de las que le prometió Ron Dennis no ha cumplido?
-No me prometió nada. Lo único que siempre oyes es la igualdad tan hablada del equipo. Es imposible tenerla en un equipo de Fómula-1.
-¿Hamilton tiene bula?
-A veces va por rachas. El año pasado también parecía que a Michael Schumacher le daban todo lo que quería, otras veces les pasará a otros.
-¿Cree que Hamilton merece el título a pesar de todo lo sucedido?
-Entiendo que sí, que se lo merece si lo gana al final. Hay que ser realistas en eso y totalmente deportivos. Creo que hay que saber ganar, saber perder, y este año si no se gana es porque alguien ha sumado más puntos que tú. ENVIADO ESPECIAL





