Son muchos los aspectos que se reclaman en la redacción definitiva aprobada por el Principado. Así, para los hosteleros de la zona, la prohibición expresa de que se instalen en todo el parque «estaciones de esquí, remontes mecánicos, teleféricos y otros complejos de deportes de nieve» es uno de los puntos fallidos. Otra de las quejas, tanto por parte de los montañeros como de los ganaderos, es el hecho de que algunos pasos tradicionales están declarados zona restringida, por lo que no se puede acceder a ellos.
Para los ecologistas, sin embargo, el principal problema es que la protección no abarca zonas especialmente delicadas. En este sentido, José Antonio García asegura que es «lamentable» que Peloño quede fuera de lo que es la Reserva Natural, que sólo abarca el monte de Llue. «No interesó hacerlo por razones relativas, seguramente, a los intereses de las empresas madereras», aventura.
También es motivo de crítica que muchas de las pistas y carreteras que puedan desarrollarse queden a expensas de lo que decida el Plan General de Carreteras lo que podría poner en peligro la conservación del entorno.





