Al menos tres empresas están a la espera de la disponibilidad de los terrenos para poder instalarse en Solvay. Estas iniciativas supondrán la creación de un mínimo de 150 puestos de trabajo, una cifra que incluso se podría duplicar en un futuro. Dos de las empresas son alemanas y se dedicarían a la fabricación de sensores digitales y a otros productos telemáticos. Y la tercera empresa sería una industria transformadora del sector del metal y que emplea tecnología punta. El plan especial de protección se encargará de ubicar esas tres empresas en armonía con los elementos catalogados de la antigua explotación minera.
Los vecinos de Lieres aguardan con expectación la llegada de estas inversiones que servirán para reindustrializar una de las zonas de Siero más castigadas por la recesión minera. El yacimiento de Solvay era el motor económico y social de la parroquia, por lo que su cierre provocó unos efectos devastadores.
La expectación se debe también al hecho de que se hayan malogrado ya dos proyectos para Solvay: la empresa Alas Aluminium, que necesitaba más superficie y se marchó a Langreo, y la firma GAM, que se cansó de esperar por el plan especial y el desbloqueo del expediente.