
Por su parte, Pymar aceptó incluir en las prejubilaciones a los nacidos en el año 56, con lo que el número de empleados que se acogería a bajas anticipadas se elevaría a 64. Además, Pymar estudia mejorar las condiciones económicas de los trabajadores incrementando su retribución un 2,5% cada año hasta la jubilación ordinaria, frente al 2% previsto inicialmente. Estas dos propuestas, que fueron efectuadas por los sindicatos en la reunión anterior, están supeditadas a que todas las partes alcancen un «plan global» sobre el cierre de Naval Gijón. Empresa y sindicatos quieren cerrar la negociación el 31 de diciembre como fecha tope.
Juliana comenzará de inmediato a analizar las condiciones y categorías de cada uno de los trabajadores que recolocará en su planta. UGT y CC OO ya han planteado en diversas ocasiones que las incorporaciones de Naval Gijón deben realizarse respetando sus categorías actuales y con las mismas condiciones salariales que tienen los trabajadores del astillero vecino.
Iguales condiciones
Aunque el coste que acarrearán las prejubilaciones aún no está sobre la mesa, los sindicatos ya han advertido que exigirán, «como mínimo», que las nuevas prejubilaciones tengan las mismas condiciones que las anteriores, con lo que el coste ascenderá a 8.732.000 euros (teniendo en cuenta que cada baja costó 236.000 euros) durante los próximos 11 años.
En el último expediente de prejubilaciones, Naval Gijón garantizó la percepción del 75% del salario bruto pactado, revisable con un 2,5% acumulativo, que se aplica en todos los casos, transcurrido un año desde la fecha de salida del primer colectivo hasta la jubilación definitiva. Después de agotadas las prestaciones contributivas por desempleo, la cotización será del 100% de la base que resulte del promedio del último año cotizado o, en su caso, la que fije la legislación vigente en el momento de suscribir el convenio. El incremento anual acumulativo de la base de cotización será el que establezca la Tesorería General de la Seguridad Social.





