En Asturias, según explicaron sus conocidos, estuvo viviendo en Carreño, donde se casó, y se encontraba actualmente en trámites de separación para poder contraer matrimonio con su actual compañero. Sus vecinos, pese a reconocer que no tenían mucha relación con ella, la describían como «una chica buena y formal». Hoy sus restos mortales retornarán a su vieja tierra gallega.





