
Imagen de la víctima, María Teresa Incógnito López / E.C.
María Begoña de la Cruz Gabarri, la pareja del detenido como "principal sospechoso" de la muerte a tiros de la mujer de 46 años en el barrio gijonés de Tremañes, expresó hoy su sorpresa por los hechos que le imputan a su marido. María Begoña aseguró, mientras esperaba en el Palacio de Justicia de Gijón a que su marido declarase, que éste "es buena persona y tiene buen corazón".
La mujer aseguró a los periodistas, que el crimen "sería un arrebato de nervios". Aseguró, además, que su marido, de 60 años, "no era bebedor ni fumador", pese a que entre los vecinos se llegó a comentar que la mañana del suceso el hombre "había bebido".
Sobre esa mañana, María Begoña de la Cruz Gabarri indicó que ella y su marido habían discutido y él se fue de casa "como había ocurrido en otras ocasiones".
De la Cruz Gabarri dijo haber conocido a la víctima y su pareja sentimental en uno de los enfados que tuvo con su marido cuando fue a dormir a una tienda de campaña en Tremañes. Por aquel entonces, la víctima y su pareja dormían en una tienda de campaña en otra zona del barrio. La mujer indicó haberlos vistos anteriormente unas cuentas veces por el barrio y que a veces coincidían en el bar cercano a la iglesia.
Al detenido no le gustaba que ella tratara con la víctima y con su compañero sentimental, aunque dijo que "no se metía con ellos". No obstante, recordó una ocasión en que la víctima insultó a su marido porque pensaba que iba contra ellos.
Sobre el día del crimen, indicó que tras la pelea mantenida con su marido lo vio regresar en el coche por la tarde y luego se volvió a ir. Fue por la noche cuando la policía la llamó para contarle lo ocurrido y la trasladaron a Comisaría. "No me lo podía creer", dijo la mujer.
Ya en Comisaría el detenido llamó al móvil a su mujer y ésta le puso en contacto con la policía. Ella le comentó que si él no se presentaba la detenían a ella por lo que él dijo que se entregaría. La policía lo encontró posteriormente escondido en una finca.
La mujer aseguró que la víctima acudía a veces a su casa para "charlar" y negó haber sufrido malos tratos por parte de su marido, con quien llevaba casada seis años. Admitió saber que su marido estuvo en la cárcel aunque dijo desconocer los motivos.