Les resumo lo acontecido para situarse en la escena. El PP solicita ver diversos expedientes municipales y el gobierno municipal, a través de la figura del silencio administrativo, no contesta a dicha petición; posteriormente, el PP requiere notarialmente a la Secretaría del Ayuntamiento para que le facilite los expedientes y anuncia que está dispuesto a llevar a la alcaldesa a los juzgados penales por vulnerar su derecho a la oposición; a continuación, el gobierno municipal, por boca de su portavoz, dice que llevará dicho requerimiento notarial al Colegio de Notarios, ya que un notario no puede requerir a un funcionario público y acusa al PP de 'amedrentar' a los funcionarios. Finalmente, se entregan a la oposición una parte de los expedientes solicitados.
¿Qué les parece? Todo esto nos ha ocupado el trabajo de algunas personas (notario, funcionarios, concejales), unas cuantas comparecencias ante la prensa y un monumental cabreo por todas las partes implicadas (gobierno y oposición municipal). ¿Tan difícil es utilizar el sentido común?
Realmente, esta polémica no es, para nada, política (con mayúsculas), son 'caxigalines' con las que entretener la actividad pública, que debe estar al servicio de los ciudadanos y ejercerse con honradez y transparencia. Está claro que la oposición tiene todo el derecho del mundo a fiscalizar los expedientes municipales; su labor no se limita sólo al control del legislativo municipal del que forman parte (el Pleno), sino que también tiene que controlar al ejecutivo municipal, del que no forman parte (la junta de gobierno y concejalías delegadas) para esa labor precisan información. También está claro que esa labor de fiscalización tiene que realizarse con amplio sentido de la responsabilidad para no paralizar la labor administrativa que debe mostrar gran eficacia frente a toda la ciudadanía (los administrados).
Vistas todas estas cuestiones, a uno le queda un cierto regusto sobre las explicaciones que el gobierno municipal da en este tema. Cuando se 'callan' expedientes (es verdad que no se niegan) que luego se entregan, cuando se recurre a una explicación, a posteriori, basada en el 'amedrentamiento' que los populares hacen a los funcionarios municipales, sin convencernos primero con datos de que ese conducta efectivamente se produce, no nos parece que se esté llevando bien este asunto.
El gobierno municipal tiene la sartén por el mango, pero no debe quemarse; me explico, si el gobierno municipal considera que la oposición 'ahoga' el trabajo municipal con sus peticiones, regúlese en el Pleno una fórmula y denúnciese la labor de la oposición cuando ésta se hace exclusivamente desde un espíritu entorpecedor o destructivo, pero que no se quede con las vergüenzas al aire cuando los expedientes aparecen y, sobre éstos, la oposición plantea preguntas e informa a la ciudadanía sobre lo que considera que no se hace correctamente.
El ejemplo que se produce cuando se informa a los ciudadanos sobre lo pagado por el Ayuntamiento para tener en nuestra ciudad El Circo del Sol es suficientemente ilustrativo: el gobierno paga y da argumentos para ello y la oposición no está de acuerdo y lo argumenta para que, al final, decidamos los ciudadanos con nuestra valoración y opinión hasta reflejarlo en las urnas cada cuatro años. Esto es democracia, que exista el poder pero que existan también contrapoderes, que se acceda a la información y que se valore. En realidad, no entiendo cuál es la razón para que los gobiernos, todos los gobiernos, tiendan a ser poco transparentes... Igual soy un poco ingenuo.





