
ALTERNATIVAS
Aunque los responsables municipales tomaron la decisión días antes, fue en el Consejo de Distrito, que se celebró el pasado 27 de setiembre, cuando se lo comunicaron a los directivos de la asociación. «Pilar Pintos nos aseguró que era imposible hacer las reformas necesarias para que nos pudiéramos mudar. Habría que ganar al menos medio metro de alto y eso es inviable. Según me explicó la concejala, ese tipo de obras no se pueden realizar en un edificio catalogado, como es el caso de la Casa Rosada», explicó el presidente vecinal.
«Es una pena que no se puedan instalar allí porque es difícil encontrar un sitio que reúna las características con las que cuenta este inmueble e incluso se iba a habilitar una entrada independiente para ellos», comentó ayer la edil de Participación Ciudadana. Y añadió: «Supongo que ahora lo destinarán para almacén o algo similar».
Por su parte, el presidente de la agrupación reclama al Ayuntamiento una alternativa y que ésta no se demore. «Llevamos tiempo pidiendo un local donde poder instalar nuestra sede social. Ya se ha convertido en una vieja reivindicación», se quejó.
Chema Suárez, no entiende por qué el Consistorio tiene tantas dificultades para encontrar un local para la entidad. Según dice, «entramos en otra fase de espera que no sabemos lo que durará. Nos argumentan que es muy difícil hallar un local que se ajuste a nuestras necesidades y que a su vez esté céntrico, pero sin embargo cuando la Administración lo necesita siempre hay alguno disponible. Tienen baremos diferentes, porque a nosotros no nos consideran de interés general».
Nueva búsqueda
La Concejala de Participación Ciudadana asegura que están trabajando en la búsqueda de una nueva sede para la entidad, pero recuerda la dificultad que supone encontrar un inmueble con las características necesarias y que a su vez, esté en el centro. Pintos baraja diferentes posibles ubicaciones pero no quiere adelantar ninguna, porque, según dice, «primero hay que verlos ya que la muchos necesitarían una reforma. Hemos pensado en antiguas inmuebles que hayan pertenecido a una institución o algo en esa dirección». Otra de las dificultades son las características técnicas del posible local ya que sería necesario que tuviese o se que pudieran instalar accesos para personas con problemas de movilidad.
Mientras tanto y hasta que el Consistorio le busque una nueva ubicación, los vecinos del centro seguirán en su actual sede, situada en la calle Begoña mientras que sortea las dificultades con las que día a día se encuentra. «Está en el entresuelo de un edificio donde viven distintos propietarios. Es un espacio pequeño y limitado, pero nos tenemos que arreglar», señala el presidente vecinal, aunque el mayor problema, a su juicio, lo constituyen los accesos.
«Para llegar hay que subir por unas escaleras, hay persona mayores que no pueden y también es imposible para una silla de ruedas». «Es una incongruencia porque se supone que aquí tiene derecho a venir todo el mundo», sentenció.





