
Según ha podido saber EL COMERCIO, ya hay varias empresas del sector del estacionamiento que han trasladado al Consistorio su interés en hacerse con la explotación de las nuevas céntricas plazas para residentes. Eso sí, el equipo de gobierno les ha dejado claro que no tendrían cabida en las nuevas instalaciones aparcamientos de rotación.
En estos momentos se da la circunstancia de que las principales plazas y espacios públicos del centro urbano cuentan con un aparcamiento subterráneo justo debajo. Así sucede con los de Begoña, la plaza de Europa, el Náutico, el parque de la Fábrica del Gas y la plaza del Seis de Agosto. Las principales excepciones a esta norma son la Plazuela y la plaza del Instituto.
El Ayuntamiento también tiene previsto a lo largo de este mandato municipal reformar las grandes avenidas gijonesas -Manuel Llaneza, Pablo Iglesias, Hermanos Felgueroso, Castilla y Ramón y Cajal-, además de acometer el soterramiento de un sentido de circulación en el Muro. Y la mayoría de estas actuaciones irán acompañadas de aparcamientos subterráneos para residentes.
La oportunidad de excavar en el subsuelo de la plaza del Instituto se presentará en próximas fechas, ya que el Ayuntamiento tiene previsto acometer una remodelación de este emblemático emplazamiento de la ciudad. De resultas de esa actuación, que está prevista que arranque a lo largo del otoño, la plaza ganará espacio para bancos y zonas de descanso, así como para el tránsito de peatones.
El proyecto de reforma integral se circunscribirá principalmente a los cuatro parterres existentes dispuestos simétricamente en las esquinas de la plaza. No obstante, también se aprovecharán las obras para mejorar el pavimento y la renovación de parte del mobiliario urbano. Las obras, con un plazo de ejecución de tres meses, cuentan con un presupuesto de 85.000 euros, que podría sufragar íntegramente la empresa que se haga con la concesión del nuevo aparcamiento subterráneo.





