
Sí la aceptó la alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso, quien abrió ayer el ciclo y manifestó, antes de comenzar su exposición, que no esperaba aplausos de una audiencia previsiblemente popular, sino simplemente dar respuesta a una invitación para tratar un tema que ya abordó en otras ocasiones, incluso fuera de Gijón.
Escuchó aplausos la alcaldesa y los responsables de la Escalerona de San Lorenzo acogieron a Felgueroso no sólo cortés, sino, incluso, cálidamente. En su presentación, Luis de Prado definió a la alcaldesa como «honesta», «trabajadora» y persona «a quien nadie puede achacar nada indigno». En sus palabras, tal vez en correspondencia a la normalidad democrática, Felgueroso aludió como positiva a la etapa de Mercedes Fernández como delegada del Gobierno, para hacer de Gijón una ciudad segura, y afirmó que no tuvo inconveniente en acordar con Álvarez-Cascos el metrotrén, porque hay que trabajar por el bien común.
Con tres ex concejales entre el público (Noval, Peláez y Sampedro), De Prado sembró aguijones sin destino explícito y habló de evitar en las actividades de la Escalerona de San Lorenzo las exclusiones, «como hacen otros que así van de derrota en derrota».





