
Desde el Occidente, Miguel Trevín, de la Asociación de Turismo Rural de Los Oscos, pintaba aún un panorama mucho mejor. «Tenemos casi todo reservado desde hace un mes». Trevín asocia la premura en la búsqueda de plaza en algún hotel o casa rural occidental, con 'el efecto Zapatero', en relación a la visita que el presidente realizó a la zona el pasado agosto. «Hacía años que la gente no reservaba con tanta anticipación», comentó. En esta zona, la ocupación hotelera «superará el 90%».
Por su parte, en la zona central, donde se concentra la mayor oferta de hoteles, las previsiones son también optimistas. La Unión Hotelera da para hoy, viernes, una ocupación del 89,4%. Mañana, día fuerte del puente, los hoteles de Oviedo, Gijón y Avilés estarán casi al 91%. De media, la Unión Hotelera habla de una ocupación durante el puente cercana al 70%.
Para otro colectivo, el de Hoteles de Asturias, grupo integrado en la asociación Hostelería de Asturias, las previsiones de visitantes rondan del 90 al 95%. Pese a que este puente tiene un día menos que el de 2006, los empresarios son positivos. Con todo, algunos no dejan de mirar al cielo, temerosos de que la lluvia pueda chafar sus alentadoras perspectivas. Entre ellos, está Juan León Sánchez, de Incatur (que representa al sector del Oriente). «El puente se nos presenta estupendamente, lo único que lo podría arruinar sería el mal tiempo».
Pero no parece que eso vaya a ocurrir, ya que las previsiones meteorológicas hablan de anticiclón para la zona Norte y de buen tiempo al menos hasta el lunes.
En la zona Oriental, precisó León Sánchez, «los teléfonos de reservas no paran de sonar estos días».
Llaneza, optimista
Quien también se refirió al puente del Pilar fue la directora general de Turismo, Elisa Llaneza. «Hoy he visto ya a un montón de turistas disfrutando de Oviedo, con lo que creo que el puente se ha adelantado», indicó. Llaneza se mostró confiada en «repetir el éxito del pasado año», cuando se alcanzó una ocupación cercana al 90%. La responsable de turismo huyó de la idea de un 'verano negro'. «Va a ser un buen año desde el punto de vista turístico. Hemos tenido un buen verano y han sido también buenos los cinco primeros meses del año». Para estos tres días deseó sólo una cosa: «Buen tiempo».





