
Lo científicos de valieron de métodos acústicos, como la ecosonda multi-frecuencia, para analizar la biomasa del bocarte, que en el caso del 'Thalassa' se centró en las especies juveniles, las de un año de vida. Estas sondas permitían la localización y estimación de la biomasa de los cardúmenes. También se realizaron pescas con arte de arrastre pelágico para obtener muestras que ahora serán estudiadas en el Centro Oceanográfico de Gijón para poder determinar sus características biológicas, como la composición de estas familias marinas, la estructura de tamaños, las relaciones talla-peso-edad y la dieta de estos peces. Enrique Nogueira recordó que el bocarte «es una especie muy susceptible a fluctuaciones, incluso, sin pesca». Estos peces suelen vivir sólo de tres a cuatro años.





