
Para evitar esta situación, el PP propone una serie de medidas y reducciones fiscales. Con el objetivo de invertir la tendencia de pérdida de población, el PP plantea la puesta en marcha de un plan retorno con bonificaciones fiscales a las contrataciones de avilesinos que se encuentren fuera, así como medidas fiscales que favorezcan la creación de empleo, la reducción de la presión fiscal para captar nuevas empresas y la creación de una red de bajos comerciales con exenciones del IBI a los menores de 30 años.
Otra batería de propuestas pasa por el apoyo a las familias mediante beneficios fiscales y la conciliación de la vida laboral y familiar. Esto se conseguiría a través de la gratuidad de las escuelas de 0 a 3 y del comedor y transporte de la enseñanza obligatoria. Asimismo, proponen acercar las escuelas infantiles a los lugares de trabajo (como el PEPA) y rebajas en los precios públicos de las fundaciones municipales de Cultura y Deportes y de la prestación de servicios formativos. Maniega explicó que muchas familias numerosas no se inscriben como tal ante la falta de beneficios que implica esta condición en Avilés.
«Pagar menos»
Maniega resaltó la relación directa entre la población de una ciudad y su prosperidad económica, y puso como ejemplo lo que supuso Ensidesa para Avilés. La concejala recordó que en los años 70, la población avilesina superaba los 91.000 habitantes, mientras que a principios de 2007 era de 83.673. Asimismo, comparó esta situación con la de Oviedo o Gijón, que en este tiempo han doblado su población. Carmen Maniega resumió la filosofía de las propuestas del PP: «pagar menos pero más personas para conseguir una reactivación económica de Avilés», concluyó.





