
Y es que además de haber vendido los décimos también resultó agraciada con uno de ellos. «Me quedé el único que no se vendió, pero no me esperaba que tocase», reconoció Miravalles. Tras la alegría de comprobar que cuenta con 60.000 euros más en su cuenta corriente, toca pensar el destino que tendrán. «Pagaré algunas cosas para quitármelas de delante y pintaré la fachada de la administración, que ya lo necesita porque está muy vieja y le hace falta una reforma», explicó.
Tras un brindis con champán, Miravalles se puso manos a la obra y pegó varios carteles para anunciar el premio. «Esto ya me vale para la campaña de Navidad», bromeó.
La administración número 1 de Villaviciosa ya había repartido hace varios años un segundo premio. «No creí que iba a tocar el primero; cuando ves por la televisión que pasa en otros sitios quieres que a ti también te toque, pero es muy difícil. Esta vez el número se vendió muy bien», señaló.
La mañana de ayer fue para Miravalles una de las más ajetreadas. «Cuando salieron los números del sorteo no me creía lo que oía. Me dije: ¿pero si lo tengo aquí! Luego vino todo el follón de gente, de los que veían jaleo y preguntaban qué pasaba... Ahora toca prepararse para la próxima», reconoció sonriente.
El primer premio del sorteo de la Lotería Nacional que se celebró ayer estaba dotado con 600.000 euros. Junto a la número 1 de Villaviciosa tres administraciones de Madrid y dos de Sevilla habían consignado el número, que repartió el premio especial al décimo, que recayó en la fracción 9 de la serie 8 del 77.348. El segundo premio, dotado con 120.000 euros, fue para el número 67.010, vendido en la administración número 2 de la Granja de San Ildefonso, en Segovia.





