Las cuatro entidades criticaron el «incumplimiento» en algunos casos de la ratio mínima de ocho alumnos para cursar llingua, porque según Moisés Cima, el integrante de Xunta Moza que ejerció de portavoz de todos los grupos, existen centros en los que hay suficientes estudiantes y no se imparte esta asignatura. Además, denunció que la imposición de esta condición «vulnera el principio de voluntariedad de la Ley de Promoción y Uso». «Cuando hay menos de ocho alumnos interesados en cursar asturiano, a estos se les obliga a cursar otras asignaturas. Sin embargo, cuando se da esta minoría de alumnos que no quieren cursar asturiano, no se les obliga a cursarlo», argumentó.
Por último, las cuatro asociaciones denunciaron que el 90% de los profesores de llingua son interinos, y que los horarios en los que se imparte la asignatura «son los peores».





