
El presunto ladrón actuaba siempre por las noches y, tras romper el cristal de una ventana, accedía al interior de la vivienda seleccionada, donde se apoderaba, tanto de alimentos como de pequeños objetos como linternas, cámaras de fotos, mochilas Llegaba incluso, en ocasiones, a pernoctar en la casa en la que robaba.
Tras producirse el primero de los robos en el núcleo de Baldornón, a primeros de setiembre, se iniciaron las investigaciones por parte del instituto armado.
Colaboración vecinal
La colaboración vecinal fue indispensable. Los residentes de la zona rural informaban a la Guardia Civil cuando se percataban de la presencia de algún desconocido y se encargaban de aportar, además, una descripción de sus características físicas e indumentaria.
Al mismo tiempo, los agentes intensificaron su vigilancia en las cinco parroquias afectadas por los robos, lo que permitió localizar a primera hora de la mañana del pasado sábado, día 13, a un hombre que caminaba por un camino de la parroquia de la Vega y cuya descripción coincidía por la aportada por alguno de los vecinos de la zona.
El hombre portaba una mochila y, tras identificarlo, los agentes registraron su interior, donde hallaron varios de los objetos cuyo robo había sido denunciado y que, posteriormente, algunos vecinos reconocieron como suyos. Tras confirmar las sospechas, se procedió a la detención de M. G. V., quien fue trasladado a las dependencias de la Guardia Civil de Gijón.
Una vez instruidas las diligencias, el detenido fue puesto a disposición del Juzgado de Instrucción de Guardia de Gijón. Se da la circunstancia de que este hombre posee ya numerosos antecedentes por delitos contra la propiedad.
Desde ese momento, la Guardia Civil da por finalizada la investigación de estos robos, que se venían produciendo en la zona rural de Gijón desde setiembre y que estaban provocando una alarma generalizada entre los vecinos de las parroquias afectadas.





