
Según explicó, el plan del Ayuntamiento para acabar con los animales contempla, además de actuaciones periódicas, la intervención en este tipo de casos. La duración de los trabajos de erradicación puede variar en función del «arraigo» que hayan tomado las ratas en las vías cercanas a El Campillín. Los técnicos de la empresa tendrán que evaluar si es un caso «esporádico» o, por el contrario, tienen que poner en marcha un plan específico para resolver la situación.
García quitó hierro al asunto y afirmó que no es raro que en un ciudad aparezcan de forma puntual roedores. Lo «importante» es tener instrumentos para eliminarlos lo más pronto posible en beneficio de los vecinos. El PSOE temía que, de no atajarse a tiempo la situación, ésta terminara convirtiéndose en un «problema de salud pública». De hecho, pensaban plantear el tema en la próximo Comisión de Infraestructuras.





