
El palacio, habitado desde hace tiempo por una familia, fue declarado Bien de Interés Cultural por el Servicio de Patrimonio del Principado en 2003. La denuncia de los vecinos atañe a la Consejería de Cultura, puesto que sería la encargada de evitar el derrumbe del edificio o, en su caso, decidir el uso al que se destinaría.
La asociación critica que no se haya hecho nada desde las instituciones para remediar la situación, cuatro años después de que el palacio, construido en 1673, fuera declarado monumento de manera oficial.
La denuncia incluye la petición de un estudio de campo que evalúe los daños y designe las intervenciones más urgentes, con el fin de asegurar la integridad de las partes más afectadas por el paso de tiempo.
Según la portavoz del colectivo, existen dos informes -uno del Ayuntamiento de Siero y otro elaborado por uno de los técnicos de Patrimonio- en los que se insta a intervenir con carácter prioritario en la edificación. Ambos escritos forman parte del expediente que obra en poder de la consejería desde hace varios meses.
El palacio es propiedad de los marqueses de Santa Cruz y está habitado por una familia que lo utiliza, además de como vivienda, para guardar animales en su parte inferior. La asociación de vecinos apunta que el edificio se ha mantenido en pie hasta ahora gracias a la presencia de estas personas y a los arreglos ocasionales que han realizado.
El palacio, rodeado de prados, fue construido como ampliación de una torre bajomedieval en 1673 por el arquitecto cántabro Diego González de Gajano. El Ayuntamiento de Siero intentó adquirirlo hace años, sin que las negociaciones fructificaran. En aquel momento, el Consistorio compró el palacio del Marqués de Santa Cruz de Pola de Siero, que actualmente acoge servicios técnicos municipales.





