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GIJÓN
Caminos
20.10.07 -
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EN la vida se pueden tomar caminos en diferentes direcciones. Uno puede conducir su existencia por circuitos de carreras como un Alonso cualquiera, por autopistas, autovías o por comarcales en su carro del país. Hasta se puede arrastrar por caleyes o caminos de cabras a lomos de caballería. Es una elección, la mayoría de veces, personal. Uno va donde quiere. Antes se decía que Dios mediante; ahora quizá sea más propio pensar que circunstancias mediante. Las ciudades también se mueven como las personas, con la particularidad de que lo hacen permaneciendo en el mismo lugar. Aunque siempre con la voluntad de abrirse al mundo, o mejor a los mundos, que hay tantos como direcciones a seguir.

Algunas ciudades se enquistan en sus costumbres, en sus calles en sus vías. Otras tienen la vocación de caminar hacia delante, de ir a más, de mostrar diferentes facetas. Una de las salidas va siempre unida a las vanguardias artísticas en cualquiera de sus manifestaciones. Y que los llamados clásicos alcen su voz y piensen que eso es una pérdida de tiempo y un gasto inútil de dinero entra dentro de la lógica.

Es sano. La controversia tiene, por fuerza. que hacernos aprender, tiene que motivarnos a caminar más rápido, a mirar en más direcciones, a estar vivo, a permanecer despierto.

Otra cosa diferente es la protesta sistemática y casi folclórica nacida del desconocimiento, de aquellos que se niegan a ver y se imposibilitan para sentir cualquier sensación que los saque de su mismidad ultramontana.

Ayer se reinauguró el teatro de la Laboral y ya hay manifestaciones en todos los sentidos. Y todas tendrán sus razones y también sus gustos, que sobre gustos hay tanto, tanto, escrito que a efectos prácticos viene a ser como si nada se hubiera dicho de tal asunto. Pero dejo una reflexión: en los tiempos que corren, ¿no es motivo de alegría la apertura de un teatro? Y, además, se abre en Gijón, que si fuera en Sebastopol a todos nos parecería fantástico.

Ya tendremos tiempo para valorar si lo que nos muestran nos lleva a alguna parte o a un callejón sin salida. Lo discutiremos entonces.
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