
Para realizar ese estudio de la demanda gijonesa se utilizará, señaló Campos, un cuestionario estructurado a través del cual se preguntará a los ciudadanos sobre sus hábitos de salud y ocio, su disponibilidad para hacerse abonados, así como todas sus preferencias en relación con servicios, horarios y tarifas. También se interrogará a esa muestra aleatoria, incluso, sobre las posibles fechas que ven más idóneas para la inauguración del complejo.
Según explicó Campos, las conclusiones de ese estudio «revertirán» en la oferta del futuro centro de talasoterapia y permitirán descubrir nuevas áreas de necesidad que no se habían captado hasta ahora con los sucesivos estudios de mercado. Este análisis de la demanda forma parte del proceder habitual de la empresa, que gestiona 31 centros en toda España. La elección de unas fechas tan próximas a la apertura no es casualidad y según el representante de Gaia se hace «para que la ciudadanía perciba la inminencia de la puesta en servicio».





