
José María Murias indicó que «Llaranes existe como pueblo desde el siglo III de nuestra era como San Lorenzo de Cortina, aunque la evolución comenzó hace medio siglo». Añadió que el barrio se crea como una necesidad de responder al desarrollo demográfico «y se convierte en modelo a presentar al mundo, bajo la sombra protectora industrial de la empresa Ensidesa».
El párroco puntualizó que «la historia del barrio corre paralela a la parroquia de Santa Bárbara o viceversa», explicando que «no fue una historia neutra, sino sumamente activa, creativa y fructífera».
Petición del párroco
Juan Goti Ordeñana, catedrático de Derecho Canónico y Eclesiástico del Estado, coautor de la obra, afirmó que la idea de escribir el libro surgió, el año pasado, en el transcurso de la fiesta de San Lorenzo «cuando me encontré al párroco hablando con otras personas y, al pasar, me pidió que escribiera algo sobre la parroquia, aprovechando que se iban a celebrar las bodas de oro del poblado». Goti Ordeñana recordó que el párroco le entregó un ejemplar de la publicación 'Llaranes, once siglos de historia' en el que señalaba que era una villa romana, cuyo fundador había sido Laurios «y comenté si podría tratarse de una contracción de Laurentius, que respondía al titular de la iglesia».
Añadió que el libro consta de dos partes, la primera sobre la historia de la parroquia, y la segunda, sobre el trabajo de los sacerdotes que han pasado por la parroquia.
Uno de los capítulos del libro se ha dedicado especial atención a la colaboración de las personas que, de alguna manera, estuvieron involucrados en la labor parroquial y han querido manifestar sus experiencias. A los sacerdotes que colaboraron hay que añadir a una larga lista de entidades ciudadanas que trabajan en la zona.





