
En cuanto al aula de interpretación, Jesús Vicente Fernández explicó que contendrá una colmena de cristal «donde se puede observar el trabajo de las abejas más de cerca». Así, abrirán las instalaciones a colegios e institutos con la intención de despertar el interés por la apicultura entre los alumnos. Sobre el centro de formación, el presidente del colectivo resaltó que «pretendemos facilitar la tarea a aquellos que quieran entrar a trabajar en este sector con una enseñanza básica sobre el uso de las colmenas».
Tres variedades
Con estas iniciativas, los apicultores esperan continuar con la tradición de la miel, que en el concejo de Aller guarda especial relevancia ya que, en un 95% de los casos, el producto se ha gestado completamente en tierras alleranas. «Pocos profesionales se llevan las colmenas a otros lugares», comentó Jesús Vicente Fernández, quien destacó que con la flora local se realizan hasta tres tipos de miel: la de mil flores, la de castaño y la de brezo. De todas ellas destaca la de castaño, que es la que más se da en este entorno, mientras que la de brezo surge de las zonas más altas.
Por otro lado, el representante de los apicultores alleranos recalcó las facilidades existentes para introducirse en el sector al explicar que «no es necesaria una fuerte inversión para comenzar con las colmenas, aunque también depende de las expectativas que tenga el apicultor. El material tampoco resulta muy caro, con lo que se puede vivir de la apicultura o tenerlo como un trabajo complementario».
La calidad del alimento y el hecho de que la producción de la miel allerana sea totalmente ecológica son otros de los factores destacados por Jesús Vicente Fernández, quien apuntó que «somos muy estrictos en el control sanitario de los productos».
En cuanto a la enfermedad de las abejas, que parece haber llegado a España, el presidente de los apicultores alleranos comentó que, por el momento, no ha afectado a Aller. «Sabemos que están estudiando las causas de la muerte de insectos y estamos al tanto de las informaciones, pero podemos alegrarnos de que nuestras abejas y colmenas gozan de muy buena salud», aseguró.





