
El técnico del 'once' rojiblanco, satisfecho con el resultado, aseguró que «hemos jugado bien, de forma valiente y, además, nos han salido bien las cosas, por lo que no se puede pedir más».
Preciado hizo especial hincapié en la importancia que tuvo para el equipo la presencia de los seguidores en las gradas de Anoeta. «Espero que con el triunfo esta gente se vaya para Gijón feliz y eso es para mí una gran alegría. Por este motivo es difícil que a los jugadores o a mí se nos olvide jamás este partido», afirmó.
A este respecto, el preparador rojiblanco añadió que «tenemos que ser agradecidos con todos ellos, porque los sentimos muy cerca y nos empujaron hacia la victoria, que ha sido importante por la forma en la que la logramos». Y es que Preciado tenía muy claro antes del encuentro que «no podíamos decepcionarlos y teníamos que dejarnos la vida en el campo».
El técnico cántabro frena la euforia y recuerda que lo verdaderamente importante es que «tenemos 21 puntos y que hemos ganado en un campo como Anoeta, donde al final nos hemos llevado el merecido premio de la victoria, que, por supuesto, buscamos con muchas ganas que el rival». Sobre si el equipo es ya un claro favorito al ascenso, el entrenador del Sporting comentó que «hay que ser consecuentes y realistas, pero a la vez cautos, aunque lo que está claro es que si seguimos así podemos mantenernos arriba con comodidad en la zona alta de la clasificación».
También comentó que «todos los equipos tenemos experiencia y podemos ganar y perder con cualquiera». De otra manera apuntó que «nuestra maratón es de 42 partidos y sólo llevamos nueve, por lo que aún queda mucho». Preciado, que destacó el debut como titular de Luis Morán, tuvo tiempo incluso para bromear con sus jugadores. «Le dije a Kike Mateo antes del partido en broma que si se pondría nervioso con tanta gente y me contestó que no le iban a subir las pulsaciones, pero seguro que saldría con más ganas», aseveró.





