
La destitución del comandante llega veinte meses después de la constitución del nuevo organigrama de mando, encabezado por Juan Bautista Martínez-Raposo. Durante este tiempo la integración de Moreno Zamora en el nuevo equipo no ha sido todo lo satisfactoria que deseaba Interior y constantes roces han ido conformando un ambiente enrarecido e incómodo que ha derivado en la situación actual. La definitiva pérdida de confianza supone la inmediata salida del comandante, para el que se deberá buscar ahora un sustituto definitivo.
Se da la circunstancia de que la decisión de Interior llega en un momento en el que el máximo responsable del ámbito operativo de Gijón, Juan Bautista Martínez-Raposo, se encuentra disfrutando de un permiso, por lo que el mando saliente se encontraba estos días al frente de la Comandancia de forma interina. Para evitar que se produjera un vacío de poder, la jefatura ha pasado de forma temporal -hasta el regreso de Martínez-Raposo- a manos del comandante Calixto Villasante, adscrito a la Comandancia de Oviedo.
La crisis existente en la cúpula de la Guardia Civil de Gijón, con continuos enfrentamientos internos, llegó a su culmen en 2004, cuando Antonio Rodríguez Bolinaga fue destituido por pérdida de confianza por irregularidades relacionadas con los atentados del 11-M. En concreto, Interior decidió su cese por no haber entregado de forma inmediata una cinta en su poder en la que se alertaba de las actividades de la trama de venta de explosivos liderada por los avilesinos Emilio Suárez Trashorras y Antonio Toro.
Gonzalo Moreno asumió de forma temporal la jefatura de la Comandancia, hasta que en febrero de 2005 asumió el cargo el coronel Manuel Contreras. En febrero de 2006 le relevó en el cargo Martínez-Raposo.





