M. Moro / Gijón
Con la iniciativa de la Laboral, Gijón se sumará a un elenco de ciudades que desde hace años emulan con instalaciones temporales a grandes ciudades internacionales como Londres, París y Nueva York. Como son casi inexistentes las urbes españolas que disponen de un espacio singular con tantos metros cuadrados como la Ciudad de la Cultura, normalmente las pistas de patinaje de hielo natural o sintético se ubican en lugares céntricos de la ciudad para animar la vida comercial durante las navidades.
Concebidas estas pistas como un aliciente navideño más durante las fiestas, equiparable a los propios arcos de luz, los ayuntamientos acostumbran a participar en los caros gastos de mantenimiento de la superficie congelada.
Así, por ejemplo en Valladolid no falla desde hace años la pista que sirve de reclamo en plena plaza Mayor. Empezó instalándose una auténtica plataforma helada y el reciente cambio por una superficie artificial ha generado no pocas críticas entre los usuarios. En Castilla y León se ha dado otra modalidad de pista en Segovia, donde recientemente se ha sustituido la plaza Mayor por la plaza de toros como recinto lúdico durante la campaña navideña.
Andalucía tiene una pista permanente en Benalmádena (Málaga). Y sin salir de esta comunidad autónoma, Cádiz también ha apostado en los últimos años por este gancho navideño, con una concurrida instalación en la plaza de la Catedral. En la vecina Santander, en cambio, el escenario habitual de esta instalación provisional es desde hace años el Palacio de Deportes.
En Madrid este tipo de pistas también forma parte de la programación navideña del Ayuntamiento. Una de las más conocidas es la que se instala a los pies de la Torre Picasso, en Azca.
Los sistemas de pistas de hielo más modernos del mercado están compuestos íntegramente por elementos de aluminio plegables que se conectan de forma sencilla mediante acoplamientos rápidos. Una vez instalada la pista entera, se llena con 7 centímetros de agua. A renglón seguido las máquinas de hielo se ponen en marcha y entre 12 y 24 horas más tarde ya se puede abrir la atracción.