
El jefe del Ejecutivo subrayó que, durante su mandato, el salario mínimo aumentará un 33%, lo que supone, dijo, una subida que dobla la media de las registradas con los gobiernos de la derecha. Fue un compromiso electoral del actual mandato que Zapatero se propone renovar ahora, de cara a los próximos comicios.
El Ministerio de Economía lleva semanas haciendo los 'números' que comporta este anuncio. El programa de las centrales sindicales va en la misma línea, ya que plantea subidas anuales que supondrían alcanzar los 816,5 euros mensuales en 2012, mientras la patronal CEOE rechaza su propuesta. Aunque el colectivo que cobra el SMI en España es reducido -unas 130.000 personas-, la medida tiene efectos económicos indirectos muy importantes, porque marca la pauta para las remuneraciones inferiores (aprendices, jóvenes). También sirve de referencia en subvenciones y ayudas (vivienda, estudios).
Zapatero también se felicitó por los «más de tres millones de puestos de trabajo, más de la mitad para mujere» creados en este período y por el superávit actual de las cuentas públicas. Acusó al PP de vivir estos años a la espera de «una recesión que no ha venido» para desacreditarle. «Ahora callan porque ven que teníamos razón en no hacer caso de su alarmismo» señaló entre aplausos de sus seguidores. El presidente hizo estas manifestaciones en la clausura del Congreso Extraordinario de los socialistas canarios, en el que resultó elegido el ex ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, como nuevo líder del PSOE en las islas. Con ironía, Zapatero hizo continuas referencias a su «talante» y al diálogo, y criticó a PP, que «representa la nostalgia mientras nosotros representamos la confianza en el presente y en el futuro, porque este es un país tranquilo y cargado de buenas expectativas».
Mala oposición
En alusión a la etapa de Gobierno de su antecesor, señaló que los populares tienen «nostalgia de una visión del mundo como la que intentó vendernos Aznar», que definió como «de un centralismo rancio». El líder de los socialistas considera que el PP no ha mejorado en esta etapa como partido opositor, sino que su actuación ha sido «un ejemplo de agresividad, crispación y mal humor». Frente a esa actitud, dijo que el PSOE y el Gobierno transmiten «confianza en el futuro, prosperidad e igualdad».





