Probablemente, haya que repartirlas entre una serie de personajes públicos populares, pero es seguro que a la cabeza de dicho grupo está el señor Ovidio Sánchez, presidente regional del PP, diputado regional y senador por Asturias (cuántos cargos, cuántos sueldos... ¿tendrá tiempo para todo?). Y es que el señor Ovidio Sánchez se ha empecinado en una política de huida hacia adelante, ignorando a los que no piensan como él y arrastrando a cientos de afiliados y simpatizantes, que rápidamente se han situado a su lado por puro interés, adoptando y exponiendo posiciones y opiniones sesgadas e interesadas. Es decir, están haciendo todos el ridículo. Para el ciudadano ajeno a la estructura del PP, todo lo que está pasando ha dejado de ser el caldo de cultivo y se ha convertido en el peor de los gérmenes: el del desánimo. Pero éste no llega de improviso, obviamente. Durante los últimos meses, y mientras la situación se enrarecía por momentos, en el PP regional se generaba un serio conflicto entre la lógica y la realidad. ¿Cuál es el balance de todo ello? La palabra que mejor lo define es esta: desalentador. A nivel general, porque el prestigio y la imagen del PP en Asturias han sufrido un serio deterioro. Y a nivel particular, porque los asturianos percibimos con meridiana claridad que esta persona no puede seguir representando al Partido Popular. Y es que con la actual situación el PP asturiano camina de lleno hacia la próxima derrota electoral, esta vez en las elecciones generales del próximo marzo. ¿Es eso lo que busca la cúpula del PP asturiano? Parece increíble, pero todo indica que sí.
Y respecto a la valoración que ha hecho el presidente regional del PP sobre la marcha de la diputada nacional Alicia Castro Masaveu, quiero decirle al señor Ovidio Sánchez que lo mejor para curar la fantasía es una buena dosis de realidad. Por todo lo expuesto, pienso que ha llegado el momento de que en el PP de Asturias busquen soluciones y las pongan en práctica a la mayor brevedad. Por muy dolorosas que puedan ser. Y situando a cada cual, desde el más encumbrado hasta el más humilde de sus miembros, en su verdadero sitio.
Yo, dentro de mi modesta perspectiva, pienso que lo mejor que le puede suceder al PP asturiano, y de forma urgente, es el relevo político del señor Ovidio Sánchez y el de todos sus edecanes. Porque es obvio que el señor Sánchez desconoce que en política la ambición suele ser el último refugio del fracaso. Y en el caso de Ovidio Sánchez ya he perdido la cuenta de cuántos fracasos van; fracasos por otra parte lógicos, ya que el señor Sánchez va por la vida política como un ciego sin bastón.
¿Ah! Y si estas personas continúan en sus 'cargos', no volveré a votar al PP. Hago desde ya propósito de enmienda.





