
La protesta de los empleados de Frío Vivo viene motivada por su incierto futuro laboral, cuya odisea comenzó hace casi un mes, cuando el Grupo Orio, que tenía alquilada la empresa, desmanteló las instalaciones dejando a los trabajadores sin gerencia.
En todo este tiempo, la plantilla, de alrededor de 70 personas y más de la mitad con contrato indefinido, vive sin conocer qué ocurrirá con sus puestos de trabajo y enterándose a medias de las diversas negociaciones iniciadas entre los sindicatos y los propietarios de la empresa, la familia Villamil, la Sociedad Regional de Promoción (SRP) y la Sociedad de Desarrollo de las Cuencas Mineras (Sodeco). Los empleados anuncian nuevos cortes para la jornada de hoy.
Por otro lado, los sindicatos mantuvieron un encuentro ayer con representantes del Grupo Orio para conocer su postura, aunque no quisieron adelantar nada hasta comentárselo al consejo de admnistracción de la empresa y al resto de los trabajadores, con los que se reunirán en la jornada de hoy a partir de las cuatro de la tarde.





