En la vista participaron también varios médicos forenses que aseguraron que dos de los acusados -Covadonga P. F. y Francisco R. P.- presentaban un nivel «bajo» en consumo de cocaína. Los imputados habían declarado en la primera sesión que eran adictos a esta sustancia estupefaciente. En concreto Francisco R.P. afirmó en su declaración que consumía cuatro gramos diarios y Covadonga. P.F. relató que era adicta al la cocaína y al cannabis.
El forense del Instituto Nacional de Toxicología que analizó el cabello de la acusada asturiana manifestó que el informe arroja que las cifras de consumo de cocaína son «relativamente bajas» y que el análisis en consumo de cannabis es «medio-alto». El médico, que realizó el análisis del cabello de la asturiana desde noviembre de 2004 hasta mayo de 2005, dijo que ese es un periodo suficiente para poder realizar un informe con objetividad.
Otro forense dudó de que Francisco R.P. fuese también adicto a la cocaína, ya que informes realizados por los médicos que le intervinieron quirúrgicamente «de gravedad» en tres ocasiones por problemas de corazón «no reflejan» un consumo de esta sustancia. Esta afirmación fue rebatida por el abogado de la defensa, Sergio Herrero, quien citó otros documentos en los que sí se constata este consumo.





