
-¿Qué ocurre con las intervenciones de estética?
-El problema principal es la desinformación. Muchos pacientes no conocen realmente si pueden o no someterse a la operación y cuáles pueden ser sus riesgos. Éstos siempre los hay, pero sólo se suelen conocer los casos más dramáticos, que son los que se reflejan en la televisión. Pero en la mayoría de los casos, no hay riesgos y hay que atender al caso personal de cada paciente.
-Entonces, ¿hay más beneficios que riesgos?
-Sí. Con la cirugía plástica se trata de mejorar algún aspecto físico, pero esto no es un producto que se venda en una estantería. Es un tema serio y se debe poner en manos de expertos. Hay que pedir información e ir bien información a quirófano.
-¿Qué operación es la más demandada?
-Seguramente, porque ahora están de moda, las prótesis son las operaciones más frecuentes, aunque también siguen siéndolo las liposucciones, rinoplastia, implantes de mamas, etcétera.
-¿Y quién se opera más, los hombres o las mujeres?
- Hay más mujeres que hombres. Quizá los hombres se lo piensan más antes de hacerse una intervención de este tipo. Además, no hay que olvidar que la sociedad exige menos de la imagen de un hombre que de la mujer, así que no tienen tanta necesidad de cambio.
-¿Cómo afectan posteriormente estas intervenciones a los pacientes?
-Bien, en todos los casos merece la pena. Si pienso que no es así no opero. Tengo que ver al paciente convencido y decidido de lo que va a hacer. Son operaciones con las que se va a mejorar, así que siempre afectan positivamente.





