
Fue ella la encargada de sellar el acuerdo que vincula directamente a los trece concejos que aglutina la marca Villas Marineras (los gallegos Baiona, Sanxenxo, Sada, Ortigueira, Viveiro y Ribadeo; los asturianos Cudillero, Gijón, Ribadesella y Llanes; y los cántabros San Vicente de la Barquera, Santoña y Laredo) con los once que reúne la denominación Valles Mineros (Caso, Langreo, Laviana, San Martín del Rey Aurelio y Sobrescobio, por la cuenca del Nalón; y Aller, Lena, Mieres, Morcín, Ribera de Arriba y Riosa, por la del Caudal).
Un mismo paisaje
Todos los firmantes se comprometen a que en los concejos que rigen habrá, en sus servicios de información turística, «folletos y material promocional que ayuden al visitante a complementar su visita» en el resto de los municipios adheridos al pacto. Según los presentes, aún de diferentes comunidades y con la diferencia de que unos son de costa y otros de montaña, todos comparten «un mismo paisaje», el norteño, así como costumbres similares. Con esta medida, se trata de compensar «las temporadas bajas turísticas de unos y otros», ya que cuando la costa está en alza, en verano, «en el interior se nota el bajón» y viceversa. Al final, la clave estará en que el veraneante se traiga las botas de monte y que el esquiador se vaya con fotos en la playa.





