
Ayer, los dos obreros, contratados por la empresa Fercavia, estaban retirando unos andamios de un edificio de ocho alturas. En ese momento, la marquesina de madera sobre la que estaban apoyados cedió y se precipitaron al vacío. El suelo estaba a 15 metros de distancia. Álvarez Feito cayó entre los hierros de los propios andamios, mientras su compañero lo hizo sobre una plataforma de cemento.
Con los ojos enrojecidos, un camionero de la constructora recordó el suceso: «Cayeron a la vez, estaba a su lado y les vi. Esta empresa es muy segura, pero las cosas pasan porque pasan», explicó con la voz entrecortada.
A la veintena de obreros que trabajan en el edificio les cogió por «sorpresa» el accidente. Fueron sus compañeros de la obra de enfrente -un edificio de Sedes- quienes socorrieron a las víctimas en un primer momento. «Les atendimos nosotros, porque los demás estaban muy asustados. Los dos hombres estaban conscientes», aseguró un trabajador, que prefirió permanecer en el anonimato.
Dos UVI-móviles y una convencional se trasladaron al lugar de los hechos, donde intentaron estabilizar a los heridos. En la caída, Álvarez Feito se golpeó en el tórax y se rompió varias costillas. Sangraba a borbotones por debajo del brazo, según el testimonio de los presentes. Sufría una contusión pulmonar, por lo que los médicos actuaron de inmediato en el interior de la ambulancia. Le metieron un tubo por el tórax para facilitarle la respiración. También, sufrió traumatismo craneal, torácico y policontusiones. Pasadas las 13.00, Álvarez Feito ingresó en el Hospital Central de Asturias. Con respiración asistida, el obrero permanece en la UVI, y en la tarde de ayer los médicos le sometieron a una intervención quirúrgica debido a una herida de la axila, según fuentes consultadas en el centro sanitario. Su compañero Mario Manuel Moreira también está ingresado en la Unidad de Vigilancia Intensiva, por un traumatismo craneoencefálico. Su pronóstico es «grave» y la familia está a la espera de conocer los resultados del escáner.
Fallos
Las grúas son un elemento más del paisaje al final del paseo de La Florida, donde hay varios edificios en construcción. La noticia del accidente corrió como la pólvora entre el escaso vecindario, y los obreros que trabajan en los alrededores se acercaron hasta la calle Pravia, por donde sacaron a las víctimas en camilla. «Las medidas de seguridad fallan», resumió un obrero. Los representantes de Fercavia no quisieron dar detalles sobre el accidente, tampoco sobre si las víctimas llevaban o no arneses.
Hacia las 13.30, los compañeros de los accidentados comenzaron a abandonar el edificio, cuya construcción iniciaron el pasado mes de febrero. Los responsables de la constructora cerraron a cal y canto las puertas.
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