Los médicos del nuevo servicio coronario y vascular de Gijón emularán a sus homólogos del Central y practicarán desde angioplastias y cateterismos hasta by pass. Los cardiólogos podrán, por tanto, limpiar arterias, reparar válvulas, desobstruir coronarias e, incluso hacer 'puentes' para mejorar el flujo sanguíneo de enfermos coronarios del Área Sanitaria V, prácticas todas ellas que ahora sólo pueden desarrollarse en Oviedo.
Un millón de euros
La sala tendrá «uno de los equipos más potentes y punteros» en el mercado de la hemodinámica. Así lo indicaron el secretario general y el arquitecto de la Consejería de Salud, José María Gancedo y Jesús Menéndez, respectivamente, que participaron activamente en la elaboración del proyecto de ampliación de Cabueñes. La dotación tecnológica de la sala podría ascender a un millón de euros, lo que la equipararía en recursos y calidad a la del Central, que seguirá actuando como servicio de referencia.
La unidad cardiovascular ocupará 1.451 metros cuadrados, de los que 720 estarán situados en el nuevo edificio que se construirá en el entorno del hospital gijonés. En esta planta (la que se sitúa a la altura de la entrada principal, en el nivel +1) habrá además de la sala de hemodinámica propiamente dicha, una zona de recuperación de pacientes con ocho camas, cuatro boxes, una UCI coronaria y dos quirófanos para uso propio del servicio. En este mismo nivel habrá otras 15 salas para pruebas y consultas cardiológicas, además de una área administrativa y una zona de espera con capacidad para 120 pacientes.
Junto al nuevo servicio de hemodinámica -el primero que se crea fuera del Hospital Central-, la ampliación de Cabueñes traerá consigo otros cambios. Los responsables del proyecto aprovecharán para descongestionar zonas ahora saturadas. De hecho, de los 9.653 metros cuadrados de actuación prevista, 3.591, es decir, un 37%, corresponde a superficie actualmente en uso.
Nueva entrada
La principal modificación llegará de la mano de los accesos. La Consejería de Salud habilitará una nueva entrada general para el área de hospitalización. Estará en el nuevo edificio de tres plantas y absorberá el flujo de pacientes que acudan bien a la unidad cardiovascular como a visitar a enfermos ingresados. Hasta allí, hasta la nueva entrada, se podrá llegar en coche, ya que se habilitará un acceso rodado. Habrá también una gran pérgola a modo de techo para resguardar al público de la lluvia.
Por lo que respecta a la entrada que ahora se usa tanto para acceder a hospitalización como a consultas externas, ésta quedará reservada sólo para quienes acudan al médico especialista.
Pero no serán éstos los únicos cambios. La actual cafetería se trasladará de ubicación para pasar a la planta semisótano. Se fusionará con la de personal y, según detallan los planos arquitectónicos, conservará las vistas al exterior. Por su parte, la Consejería de Salud tiene previsto trasplantar los dos abetos afectados por la ampliación, aunque ello dependerá del estado de conservación de los mismos.
Los pacientes ganarán también en confortabilidad. Con la ampliación se dejarán de ver las tediosas colas que ahora se forman ante las ventanillas de admisión y citaciones. El servicio se mudará al nuevo edificio, donde habrá un gran vestíbulo, con zonas de estancia para quienes acudan a pedir cita.
El secretario general técnico confía en que las obras, valoradas en 11,7 millones de euros, puedan quedar adjudicadas antes de finales de año. «Estamos trabajando para que así sea», indicó Gancedo. El plazo para la presentación de ofertas concluye el próximo 26 de noviembre. Jesús Menéndez, arquitecto, cree que se presentarán una veintena de empresas. De hecho, apunta que tras las obras del HUCA y del futuro Hospital de Mieres, las de Cabueñes son las terceras más importantes de la consejería.
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