
El hecho de «estar previamente a tratamiento con corticoides por una colitis ulcerosa» motivó que los síntomas de la patología se encubriesen y que la enfermedad tardase en manifestarse. «El último brote me tuvo ingresada en el hospital varios días en mayo, pero una vez superado, continúo con mi vida normal», apunta. Valentina Arienza no pierde el ánimo y su experiencia sirvió ayer para reconfortar a otros pacientes y familiares que se reunieron en el salón de actos del Hospital de Cabueñes en la celebración de las X Jornadas Científicas de Esclerosis Múltiple organizadas por la agrupación que aglutina a pacientes de la región.
800 asturianos enfermos
El neurólogo Dionisio Fernández Uría calcula que «en la región existen, como mínimo, 80 enfermos de esclerosis múltiple por cada 100.000 habitantes». Esto supondría que en torno a 800 asturianos sufren esta patología neurodegenerativa que afecta al sistema nervioso central y que se aprecia «casi el doble en mujeres que en hombres».
Los síntomas se manifiestan, principalmente, en mujeres jóvenes. Es el caso de la hija de Margarita García-Rionda, que con tal sólo 18 años ha sido diagnosticada con la enfermedad. «Fue tan sólo hace quince días y estamos aún asustados; por eso decidimos venir a la jornada, para tener un primer contacto con la enfermedad y conocer a otras personas en la misma situación que estamos atravesando nosotros», apunta la mujer. No existe tratamiento definitivo, aunque sí medicaciones que hacen que los síntomas se detengan. «Es la esperanza que nos queda», añade García-Rionda.
La Asociación Asturiana de Esclerosis Múltiple trabaja desde hace 20 años para «atender y agrupar a los enfermos». Su presidente, Luis Miranda Fernández, asegura que «Asturias está a la vanguardia del diagnóstico y los tratamientos, sin tener que envidiar nada a otros países; sin embargo, lo que queda por mejorar son los servicios sociales y la reducción de las listas de espera para llevar a cabo las rehabilitaciones que contribuyen a mejorar la autonomía del paciente».
El neurólogo del Hospital de Cabueñes Dionisio Fernández Uría, que colabora estrechamente con la agrupación, destaca «la gran labor que está llevando la asociación, que viene a suplir las posibles deficiencias del sistema sanitario y social; por ejemplo, ellos ofrecen los servicios de logopedas o psicólogos y buscan locales para realizar las rehabilitaciones».
Los tratamientos de la esclerosis múltiple «pueden llegar a costar varios millones de las antiguas pesetas por paciente», según el doctor, y son sufragados íntegramente por el sistema público sanitario.





