
No fue hasta el pasado 22 de setiembre cuando la noticia del bloqueo llegó a la factoría gijonesa. «Al principio pensamos que se trataba de un mero trámite administrativo», explicaba ayer el director económico financiero de la sociedad gijonesa, Jorge Fuentes. Sin embargo, tras ponerse en contacto con el representante legal del Vino Champagne se dio cuenta de que el asunto iba mucho más lejos. Los franceses consideran que el nombre de la sociedad 'Champanera de Villaviciosa' -productora entre otras de la marca de sidra 'La Asturiana', 'Real' y 'Monbasart' - se beneficia de su Denominación de Origen y atenta contra los intereses económicos del Vino Champagne. Han amenazado a la compañía asturiana con llevarle a los tribunales a no ser que ésta acceda a cambiar de nombre. Algo que, según explica Fuentes, supondría renunciar a 86 años de historia.
Los representantes legales de Vino-Champagne se acogieron el pasado jueves al plazo legal de diez días previsto en la normativa europea que regula la intervención de las autoridades aduaneras en los casos de mercancías sospechosas de vulnerar derechos de propiedad intelectual. Pese a la masiva implicación de instituciones del bando español y frances, hasta el momento, el acuerdo ha sido imposible. «Primero tuvimos que convencerles de que la mercancía bloqueada no era vino-champagne sino sidra sin alcohol y de marca ibérica, no Champanera», explica el responsable legal de la compañía gijonesa.
La asturiana llegó antes
En el caso de que el acuerdo sea imposible y el conflicto deba dirimirse en los tribunales, la fecha de constitución de Champanera será una de las principales bases jurídicas de la asturiana. «Para ellos se trata de un agravio nacional», dice Fuentes. Sin embargo, el nacimiento del Comité Interprofesional Vino-Champagne que se creó para proteger estos caldos se produjo en 1.940, 19 años más tarde que la constitución de Champanera. «Llevamos desde 1921 exportando nuestros productos y nunca habíamos tenido ningún problema», argumenta Fuentes que asegura no obstante que sí han notado un mayor endurecimiento de la normativa europea para detectar el fraude en asuntos de propiedad intelectual. Los representantes de la compañía asturiana -que ya han informado del bloqueo al Principado, Ayuntamiento de Gijón y Cámara de Comercio de Gijón, entre otras instancias- y del comité francés mantendrán hoy por la tarde un encuentro en Eparnay, a 200 kilómetros de París, para tratar de llegar a un acuerdo. «Iniciar un contencioso no nos interesa a ningún de los dos», reconoció ayer Fuentes. La compañía gijonesa se encuentra en plena fase de expansión que supondrá una inversión de más de 4 millones de euros en los próximos tres años.
Desde 1921, Champanera de Villaviciosa, ha elaborado sidras espumosas y naturales a partir de manzana asturiana, incluyendo posteriormente en sus procesos, la preparación y envasado de otras bebidas espumosas. Hoy es un referente de toda una tradición, siendo además, dada su constante innovación tecnológica, una empresa preparada para afrontar los cambios que solicita el mercado.





