
Los 280 kilos de cocaína descubiertos en la finca de Villaviciosa, y que presentaban una pureza de en torno al 80%, habrían podido ser vendidos a los 'camellos' del País Vasco por valor de 1,4 millones de euros. La cifra se incrementaría hasta los cuatro millones de euros de confirmarse que la trama asturiana habría puesto en el mercado ya la mayor parte de las sustancias estupefacientes. La piedra de granito en la que supuestamente viajó la droga desde Colombia hasta el puerto de Vigo, habría albergado más de 825 kilos de cocaína.
El representante del Ministerio Fiscal aseguró ayer que las ganancias reportadas para los tres máximos imputados en la estructura criminal -José Alfredo A. G., su pareja, Covadonga P. F., y su madre Alicia G.- se generarían, supuestamente, «por la alteración de la droga, que se vendía con el 30% de pureza y que, sin embargo, había llegado a Asturias con casi el 80%». En el registro que se realizó en la casa de la pareja en Quintes en abril de 2005 se localizaron una máquina de envasar al vacío y una báscula de precisión, así como diversos útiles para el corte y la conservación.
De los cuatro millones de euros que presuntamente habrían ido a parar a los bolsillos de los cabecillas de la trama, sólo se encontraron 78.000 euros repartidos en billetes por la casa de Villaviciosa, considerada por los investigadores como el centro de operaciones.
Ingreso en prisión
El magistrado de la Sección Octava de la Audiencia Provincial, Bernardo Donapetry, decidirá en los próximos días si dicta el auto de ingreso en prisión para Covadonga P. G., tal y como solicitó el fiscal antidroga de Asturias la pasada semana al considerar que «existe un gran riesgo de fuga». La mujer reitera su inocencia y el abogado de su defensa, Sergio Herrero, cree que «no existe riesgo alguno de fuga, prueba de ello es que acude puntualmente a cada vista oral».
Sin embargo, Covadonga P. G. es, de los nueve imputados, la que se enfrenta a la mayor condena solicitada por el Ministerio Fiscal: trece años. José Perals modificó las penas iniciales para los seis imputados en la causa que manifestaron su participación en los hechos, entre ellos José Alfredo A. G. y su madre, para los que redujo la pena de trece a nueve años de prisión. La última jornada de la vista oral dejó marcado para sentencia el juicio por el alijo de droga de mayor cantidad hallado en el Principado y por el que se han sentado en el banquillo nueve personas -tres residentes en Asturias y otras seis vecinas del País Vasco-.
La investigación policial se llevó a cabo en 2005 y concluyó con el decomiso de 280 kilos de cocaína, que las fuerzas del orden hallados enterrados en bidones en una finca de la parroquia de Villaviciosa y que habían llegado a Asturias, presuntamente, escondidos en una piedra de granito procedente de Sudamérica. A José Alfredo A. G., que permanece en prisión desde abril de 2005, se le acusa de adquirir la droga, adulterarla y posteriormente venderla en el País Vasco.





