
Hace cuatro años se inauguraba en la villa el puerto deportivo. Ahora la consejería de Infraestructuras del Principado de Asturias que dirige Francisco González Buendía acomete su segunda ampliación. En total, 203 embarcaciones tendrán un sitio en esta parte marinera de la villa. Barcos de distintas dimensiones y lanchas contarán para la temporada estival de 2008 con 58 puntos de amarres que se sumarán a los actuales.
Tercera fase
El Principado impulsa una tercera fase y en ella se incluyen nuevas ampliaciones y remodelaciones. Habrá pues un quinto embarcadero y estará ubicado en la zona más próxima al Muellín. Será ahí donde se creen 44 nuevos puestos de amarre para embarcaciones de pequeño porte, en concreto las que tengan entre cuatro y seis metros de eslora. Su ubicación servirá para aprovechar un espacio usado por los barcos pesqueros en épocas de riadas, ya que la zona parece ser más segura cuando el río Sella baja con un caudal más crecido.
La parte más externa del muelle flotante también tendrá algún cambio. Será el que le den las catorce nuevas plazas, éstas para lanchas de cuatro a seis metros de eslora y también para diez barcos que no superen los seis o los ocho metros de longitud.
El primero de los pantalanes existentes será testigo de las remodelaciones que se contemplan en el proyecto. En él se llevará a cabo una modificación que permita el amarre de embarcaciones de mayor tamaño que el permitido hasta la fecha. Sin embargo, aquí el número de amarres no variará, juntos seguirán sumando 23.
La barandilla existente junto a la rampa de varada será también remodelada y las escalares que dan acceso a la misma está previsto que se reparen. El puerto deportivo cambiará su cara en algo menos de un año.Y con él toda la fachada marítima de Ribadesella.





