
«Los planes presentados por AC para el nuevo hotel no modifican ni la tipología ni el aspecto externo del edificio de la Laboral», explicaron responsables de Cultura. Las modificaciones planteadas por los arquitectos del Principado se han referido en todo momento a aspectos técnicos, no de diseño, lo que sin embargo motivó la dilatación de los trámites ante la Administración autonómica «porque cada pequeño cambio conllevaba realizar nuevos planos».
Única oferta
AC Hoteles fue la única cadena que concurrió al segundo concurso público para la explotación de un hotel en la Universidad Laboral, después de que una primera convocatoria quedara desierta. En febrero se hizo pública la adjudicación, aunque la extinta Consejería de Cultura, Comunicación Social y Turismo -ahora de Cultura y Turismo- pidió que se modificara la propuesta inicial, obligando a la adjudicataria a recuperar el patio interior «que inicialmente ellos ocupaban por completo». También se pidieron cambios en lo relativo a la accesibilidad al complejo hotelero.
En julio AC Hoteles presentó por fin el proyecto de remodelación en el Principado, que da ahora vía libre para el inicio de las gestiones administrativas relacionadas con la licencia de obras.
Queda aún por saber cuándo podrá estar operativo el que será el primer hotel de lujo de la ciudad, que de acuerdo con los plazos estimados de forma inicial quedará excluido del reparto de la tarta turística del próximo verano.
Aunque en un principio el plazo de ejecución contemplado en la oferta presentada al concurso era de 18 meses, la empresa ha reiterado su intención de reducirlo para poder operar cuanto antes en la ciudad. El propio presidente y fundador de la cadena AC Hoteles, Antonio Catalán, se permitió aventurar en declaraciones a EL COMERCIO una rebaja de estos plazos a la mitad, marcándose como objetivo inicial la próxima temporada estival. «Si me dan hoy la licencia de obras, en nueve meses el hotel abre sus puertas», sentenció el empresario en febrero, antes incluso de conocerse adjudicatario de la explotación del hotel.
Entonces Catalán llegó a estimar que la primera piedra podría colocarse antes incluso de las pasadas elecciones de mayo. Sin embargo el arranque de las obras se ha venido postergando de manera continua a lo largo de 2007, a la espera del visto bueno de la consejería que se hace ahora realidad. La última fecha barajada por la cadena hotelera situaba el inicio de los trabajos en el pasado setiembre, con lo que sí se cumpliría el deseo de la empresa de empezar a operar coincidiendo con la temporada alta del verano.
El hotel de cinco estrellas, en cuya adecuación AC Hoteles invertirá 15 millones de euros, ocupará la antigua residencia femenina de la Universidad Laboral, en el extremo suroccidental del complejo de Luis Moya. Tendrá 84 habitaciones de lujo repartidas en tres plantas, además de servicios de spa, gimnasio, bar, salas de reuniones y una sala polivalente en el patio interior.
El uso hotelero de parte de la Laboral era perseguido tanto por el Ayuntamiento de Gijón como por el Principado desde que se puso en marcha todo el plan de remodelación. Aunque el presidente regional, Vicente Álvarez Areces, se mostró convencido de que la iniciativa atraería a varias cadenas hoteleras, el primer concurso quedó desierto y el segundo solo recibió la oferta de AC Hoteles.





