Primero pusieron en marcha entre todos El Puente Seco de Roces, que tenía bar y tienda de ultramarinos. Ese establecimiento se hizo famoso por disponer de la primera televisión de la zona. Unos pocos años después, ya en los setenta, Álvarez junto con el resto de su familia se trasladó al restaurante Marieva, también en Roces, que empezó dando el plato del día y acabó especializándose en bodas. Este negocio fue el germen del proyecto del restaurante Marieva Palace, ya en Porceyo, del que el fallecido era asimismo socio capitalista.
El funeral se celebrará hoy, a las 11 de la mañana en la iglesia parroquial de La Abadía de Cenero.





