El estudio concluye que la gran mayoría de estas mujeres posee estudios primarios o de formación ocupacional en las ramas de informática, administración y servicios a la comunidad; tiene experiencia laboral a través de contratos de corta duración; tiene habilidades sociales y no cuenta con carné de conducir.
El informe recoge además que las personas entrevistadas consideran que los factores que dificultan el acceso al empleo de las discapacitadas son principalmente las cargas familiares, directamente relacionado con la disponibilidad de horarios y el sobreproteccionismo por parte de la familia.





