
Pese a la coincidencia de la mortal enfermedad en tiempo y lugar, la consejería descarta la posibilidad de que haya existido contacto físico, y por tanto contagio, entre las dos jóvenes víctimas gijonesas. En concreto, el Servicio de Vigilancia Epidemiológica ha verificado que la familia del adolescente Cristian de Prado conocía «sólo por la prensa» el caso del pequeño fallecido en Cabueñes el pasado 14 de octubre.
La ausencia de vínculos entre ambas muertes y el reducido número de casos detectados hasta el momento -sólo dos- lleva a la directora general de Salud Pública a rechazar categóricamente que se pueda hablar de brote meningocócico en Gijón y Asturias. «En la peor de las situaciones se trata de dos casos esporádicos y aislados. No hay indicios de epidemia ni suficientes afectados para crear alarma entre la población», subrayó Amelia González.
La responsable de la Consejería de Salud también rebate la tesis del brote desde el punto de vista estacional. Aunque pueden darse casos a lo largo de todo el año, González indicó que este germen suele actuar bien entrado el invierno y durante la primavera. «Estacionalmente es muy pronto porque estos casos han ocurrido a mediados de octubre y comienzos de noviembre», remarcó.
Respecto al informe completo de la muerte del joven Cristian de Prado, Salud asegura que no se podrá cerrar antes de una semana. Según explicó la directora general, con el adolescente de La Calzada se ha seguido el protocolo habitual en este tipo de fallecimientos. Las muestras recogidas 'post mortem' por la forense se han procesado una parte en el Hospital Central de Asturias y otra parte se ha enviado al Instituto de Salud Carlos III, en Madrid, donde se encuentra el Centro Nacional de Microbiología.
La recogida de muestras una vez fallecido el paciente -explicó González- aumenta las probabilidades de contaminación y, por ende, disminuye las de poder aislar con éxito el germen causante del proceso, esto es, el menigococo de tipo B. Este mismo problema se produjo con el niño de 16 meses. En el caso de Cristian existe otra dificultad y es que no se le pudo realizar un diagnóstico clínico del cuadro meningocócico en vida. Cuando empezó a evidenciar síntomas, acudió al médico por una diarrea, pero cuando la UVI móvil fue a recogerle a su casa tenía ya las constantes vitales muy comprometidas y la prioridad era intentar salvarle.
«Nadie debe agobiarse»
En cuanto a las personas que estuvieron en contacto estrecho con Cristian durante el tiempo en que éste pudo ser fuente infecciosa, la Consejería de Salud también ha seguido el protocolo habitual en estos casos. Esto es, ha distribuido antibióticos entre familiares y personas allegadas y conviventes para prevenir el riesgo de contagio.
Según adelantó a EL COMERCIO la director general de Salud Pública, el departamento del consejero Ramón Quirós recomendará hoy a los compañeros de cursillo de soldadura y de karate de Cristian idénticas medidas de profilaxis. Un técnico les sugerirá que acudan a su médico de cabecera y adquieran la medicación contra el meningococo. «Nadie debe agobiarse, porque hay medidas para atacar el germen aunque se haya producido el contagio», aseguró González, quien insistió, no obstante, en que para que exista riesgo de transmisión del virus debe haber un contacto muy próximo y prolongado con el enfermo.





