Las Siervas de Jesús llegaron a Gijón el día 12 de junio de 1882. La congregación había sido fundada en 1871 por la madre María Josefa, nacida en 1842 en Vitoria. Para su instalación en Gijón recibieron de la familia Cienfuegos Jovellanos en donación los terrenos sobre los que construirían su casa, si bien la familia Nestral destaca también entre sus protectoras.
La primera congregación estaba formada por cinco monjas y hace treinta años se produjo una curación al amparo de la orden que el papa Juan Pablo II decretó como milagrosa en 1992. Como consecuencia, la madre fundadora de las Siervas de Jesús inició, con su beatificación en Roma, el día 27 de setiembre de 1992, su subida a los altares.





