
Las obras de San José se habían adjudicado el 17 de mayo de 1975 a la empresa Álvarez Hidalgo, con un presupuesto de 3.100.000 pesetas.
Hasta la construcción de San José, la precariedad de un terreno de juego en el que disputar partidos de fútbol fue una continua zozobra para los equipos de la villa.
La capital del concejo acogió a numerosos conjuntos bajo muy variada denominación: Llanes F. C., Sablón, Once Leones, Rayo, C.D. Llanes, Saeta, Independiente, Arco Iris y Aguilar, entre otros menos recordados. Para todos ellos fue un gran problema encontrar un terreno digno en el que practicar el deporte para el que habían sido fundados. Todavía quedan vecinos en la villa que recuerdan las hazañas futbolísticas locales en los campos de Malzapatu, el Brao y el Sablón, y son relativamente jóvenes los que corrieron por la hierba de La Encarnación o fueron espectadores en dicho recinto.
Ramón Miranda era a principios del siglo XX el principal propietario de fincas en los alrededores de la villa y todos los años acostumbraba a ceder el terreno de Malzapatu para el fútbol sólo desde el 24 de junio, festividad de San Juan, hasta el domingo siguiente a la celebración de La Guía. Era prioritaria la nutrición de una vaca a la practica deportiva.
Primer partido
En los albores del siglo XXI se pretende desplazar el campo de fútbol de Llanes a la zona de Camplengo y ello no es un hecho novedoso, porque en esa ería se jugó el primer partido de fútbol de los que se celebraron en la villa.
Ocurrió un domingo 10 de agosto de 1919 y en los terrenos conocidos como Sanarré, propiedad de Ramón Miranda, debutó el Llanes F. C. como local frente al equipo denominado La Marina, que procedía de la localidad de Vidiago. Los llaniscos vencieron en aquel encuentro por un gol a cero, siendo Tano Rubín el autor del único tanto, mediada la primera parte. Seis días más tarde, en el mismo recinto, llaniscos y riosellanos se vieron por primera vez las caras dentro de un rectángulo de juego, igual que volverá a suceder en un par de semanas.





