
El arresto del martes se produjo a raíz de la denuncia interpuesta por una vecina de Caldones el 20 de octubre, asegurando que había observado a un individuo merodeando por su finca. Posteriormente, se percató que el hombre había roto la ventana del inmueble y que había causado destrozos en una habitación del interior. El acusado abandonó varios objetos en la casa violentada, que resultaron proceder de otra propiedad asaltada en La Collada, Siero. El 'modus operandi' del delincuente coincidía con los hechos anteriormente denunciados, con lo que resultó crucial para conocer la identidad del ladrón, según informaron fuentes de la Guardia Civil.
Ingreso en prisión
M. G. V. había sido previamente detenido el 13 de octubre, quedando en libertad provisional a la espera de la celebración del juicio. Sin embargo, continuó cometiendo hechos delictivos hasta que ayer el juez decidió enviarlo a prisión.
Según se desprende de las investigación, el imputado accedió a diversas casas -algunas de ellas abandonadas- e incluso llegó a pernoctar en ellas y a utilizarlas como almacén para guardar efectos que había sustraído en otros domicilios.
Los objetos recuperados han sido en parte identificados por sus propietarios, quedando los demás depositados en las dependencias de la Guardia Civil a disposición de las personas que pudieran acreditar su propiedad.
Según fuentes de la Benemérita, el autor de los hechos tenía preferencia por las segundas residencias, a las que sus propietarios sólo acudían los fines de semana, puentes u otras fechas señaladas.
El presunto ladrón actuaba siempre por las noches y, tras romper el cristal de una ventana, accedía al interior de la vivienda seleccionada, donde se apoderaba, tanto de alimentos como de pequeños objetos como linternas, cámaras de fotos, mochilas u otros objetos personales.





