Un centenar de alumnos de enseñanza secundaria respondió este mediodía a la convocatoria del Sindicato de Estudiantes para concentrarse ante el Ayuntamiento de Avilés en protesta por la expulsión de una alumna del IES "Ramón Menéndez Pidal".
La secretaria general del Sindicato de Estudiantes en Asturias, Beatriz García, ha explicado a Efe que la referida alumna fue expulsada por un periodo de cinco días "y lo único que hizo fue promover junto a otros estudiantes unas movilizaciones para la mejora de las instalaciones".
Los estudiantes demandaban el arreglo de la calefacción del IES "Ramón Menéndez Pidal", donde las ventanas están rotas y hay escasez de material didáctico, según ha informado el Sindicato de Estudiantes.
La medida será recurrida por entender que conculca los derechos de esta alumna, además del hecho de que se ha aplicado la Carta de Derechos y Deberes, el mismo día 23 de octubre, cuando entró en vigor, "por lo que es hasta ilegal".
Por su parte, el consejero de Educación y Ciencia del Principado, José Luis Iglesias Riopedre, se ha referido en Oviedo, a preguntas de los periodistas, a este caso, aseverando que la expulsión "es una posibilidad que los centros educativos siempre han tenido y que no tiene nada que ver con el nuevo Decreto de Derechos y Deberes".
La representante del Sindicato de Estudiantes ha negado por completo las declaraciones del consejero y se remitió a la propia carta de expulsión, firmada por la directora del centro, Rosa García, en la que "pone literalmente que es en aplicación del nuevo Decreto de Derechos y Deberes, por lo que no cabe ningún tipo de duda".
Beatriz García ha añadido que "otra cosa es que el consejero no sepa lo que está pasando o que esté intentando escurrir el bulto, pero a nosotros no nos va a engañar porque también se dijo que la Carta de Derechos y Deberes se elaboró, se supone, que para mejorar la convivencia en los centros, pero sabíamos que iba a aplicar para reprimir a los estudiantes".
El Sindicato de Estudiantes también denunciará el comportamiento de la dirección de algunos de los institutos de la ciudad, "donde se han cerrado las puertas y literalmente los alumnos están encerrados sin poder salir".