
La colección, creada, se cree, entre los años 1816 y 1823, poco antes de morir (el de Fuendetodos falleció en Burdeos en 1828) es, dicen los expertos y la propia historia, una de las que más pasiones e intereses ha despertado. Cabe recordar que ninguno de ellos fue editado en vida del genio atormentado.
Actualmente propiedad de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, que los adquirió en 1862, las planchas originales de 'Los Disparates' de Goya tuvieron dos dueños anteriores, un coleccionista madrileño, primero, y otro cántabro, después. La primera publicación no vio la luz como 'Disparates', sino como 'Proverbios' o 'Sueños'. Fue realizada por mandato de la Academia en 1864. Hasta en 10 ocasiones volvieron a ser editadas las planchas. La última en 1983, año en la que Calcografía Nacional acordó no volver a imprimirlas, para preservar las planchas de cualquier desgaste.
Son muchos los legados gráficos de Goya ('Caprichos', 'Tauromaquias', 'Desastres'), pero de todos éstos ahora expuestos han sido los que han despertado más interés, por su difícil interpretación. Estudiosos, poetas, artistas y filósofos se han sentido fascinados por esta obra inclasificable. «Alegoría sombría y enigmática», han escrito unos. «Espejo de los pecados y estulticias originales del ser humano», han analizado otros.
A diferencia de otras series, no se sabe cuál hubiera sido la secuencia concreta que Francisco de Goya pensaba asignar a 'Los Disparates', por eso a la hora de ser colgadas en la sala de exposiciones de la Universidad, las responsables del montaje han optado por la pura libertad estética, sin seguir un orden establecido. Lo mismo puede hacer el visitante, dirigirse a derecha e izquierda, según su propio capricho.





