El alto tribunal declaró así la inadmisión del recurso de casación interpuesto por la representación procesal del Sespa contra la sentencia del 30 de mayo de 2006 dictada por la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA), según informó el letrado José Manuel Fernández González.
El demandante fundó la denuncia en los «perniciosos» efectos que para su integridad física supuso, en el curso de una operación a la que se sometió en el hospital mierense, de contraer una enfermedad infecto-contagiosa, infección que le provocó una agravación del cuadro y desembocó en hasta cinco operaciones ulteriores.
La sentencia refleja que la aparición de la «fatal» bacteria es producto de la operación a la que se sometió y que «debería estar prevista por la atención médica».





